miércoles, 16 de junio de 2010

La víctima agredida se convierte en agresora



Una mujer fue detenida en los juzgados de Benalúa, en Alicante, tras agredir a una funcionaria de dichos juzgados.
La mujer, presunta víctima de malos tratos, perdió los nervios al comunicarle la agente judicial que debido al retraso con el que había acudido al juzgado, la vista oral en la que se iba a ver su caso se había suspendido, por segunda vez.
La presunta agresora empezó a proferir insultos contra la funcionaria para, acto seguido y ya en presencia de un agente, agredirla tirándola al suelo y arrancándole un mechón de pelo que, posteriormente, intentó comerse para eliminar las pruebas. ¡Puajjj!

La Fiscalía le imputa ahora un delito de atentado, otro de desorden público y una falta de lesiones por los que podría enfrentarse a una pena de un año y medio de cárcel.
Considero que la violencia de género es uno de los principales problemas de la sociedad española, pero permítanme una reflexión: si la agredida tiene este carácter, ¿cómo será el agresor?